GENAI AREDEZ
GENAI AREDEZ · Gobernabilidad de IA · MMXXVI · El método · Página 2 / IX

El método

Qué cambia en su empresa a los 90 días.

En un trimestre, un departamento pasa de «no teníamos IA, o la metimos y no sabemos qué hace» a «la IA opera esta parte y podemos verla» — la construimos o la ordenamos, según de dónde parta. Esto es, fase por fase, cómo trabajamos y lo que usted se queda.

§ 01 · El alcance

Por qué un departamento, y por qué 90 días.

Una empresa no se transforma entera de una vez sin romperse. Se empieza por un departamento con un proceso real y acotado: se construye o se ordena la inteligencia artificial que lo opera, se le deja operable y visible, y solo entonces se extiende. Noventa días es el tiempo de demostrarlo en uno — no de prometerlo en todos.

Es un compromiso con nombre: el Arranque de 90 días — un departamento, un trimestre, y al final algo que usted puede abrir y dirigir, no una promesa en una presentación.

§ 02 · Las cuatro fases

El método, fase por fase, y lo que se queda.

Fig. 04 90 días — línea de tiempo en cuatro tramos
01 Días 0 – 15

Diagnóstico y mapa.

Fijamos el proceso con el que se empieza: de dónde sale cada dato, quién lo toca, cómo se produce hoy cada salida. Inventariamos qué hace la inteligencia artificial en ese departamento —o qué se pretende que haga—: qué datos toca, a qué sistemas accede, qué decide y quién responde.

Se queda

El proceso elegido, por escrito: de dónde sale cada dato, quién lo toca y cómo se produce hoy cada salida. Eso es lo primero que hace falta para construir encima.

02 Días 15 – 45

La base operable.

Esos datos y ese proceso quedan en un repositorio que usted abre: estructurados, con fecha e historial, legibles por una máquina y por una persona. Definimos qué puede hacer la inteligencia artificial, qué no, y cómo queda registro de cada paso.

Se queda

El repositorio del proceso, que usted puede abrir, y la primera salida usable — un reporte, un cierre, lo que ese departamento produce — no una política.

03 Días 45 – 75

La IA opera, y se ve.

La inteligencia artificial —la que ya tenía, afinada, o una que construimos— opera ese proceso sobre su caso real. Usted lo pide, lo corrige por escrito y lo vuelve a sacar. En paralelo queda el rastro: qué hizo, con qué dato, por qué — legible sin ser técnico. Quien va a llevar la batuta lo monta con nosotros: aprende el porqué de cada decisión mientras se toma, no en un curso al final.

Se queda

El proceso corriendo sobre su caso: usted lo pide, lo corrige y lo vuelve a sacar. El rastro queda, y se ve.

04 Días 75 – 90

Bajo control y listo para crecer.

Usted opera solo un ciclo real —un cierre, un lunes— sin que estemos encima. De ese ciclo queda el registro de qué puede hacer la inteligencia artificial, qué tiene prohibido y cómo se demuestra: a usted primero y, si algún día pregunta, a quien tenga que responder. Y el plan para el siguiente departamento.

Se queda

Un ciclo real operado por usted, el rastro que lo sostiene y la hoja de ruta del siguiente departamento.

§ 03 · Qué recibe

El paquete: el proceso operando, y el rastro que lo sostiene.

Fig. 06 El paquete — cómo se apila lo que recibe
La solución01

El proceso de ese departamento operando con inteligencia artificial —construida o ajustada por nosotros—: produce la salida que ya produce (un reporte, un cierre), con rastro de cada paso.

La base02

El repositorio del proceso, que usted abre: datos, reglas y permisos, y la primera salida usable. La base sobre la que esa inteligencia artificial opera.

La prueba03 – 05

03La capacidad de preguntarle al sistema por qué: qué hizo, cuándo, con qué dato y según qué regla — y de corregirlo por escrito cuando no hace lo que usted quiere. El rastro queda.

04Un ciclo real que usted opera solo — un cierre, un lunes — sin que estemos encima. Esa es la prueba de que el departamento quedó en sus manos, no en las nuestras.

05De ese mismo rastro sale, si hace falta, lo que un regulador o un auditor pedirían: en qué casilla europea cae cada sistema, y las reglas por escrito —qué puede hacer, qué tiene prohibido, quién responde— alineadas con ISO/IEC 42001. Consecuencia de la arquitectura, no el entregable.

Este paquete no es un patrón sobre el papel: es el mismo que corre en los dos sistemas en producción que puede abrir ahora mismo — uno operando bajo regulación sanitaria alemana, otro publicando inteligencia de datos con cada cifra verificable en su fuente.

Y la entrega es concreta: el sistema vive en un repositorio central que montamos, y su equipo accede con cuentas propias, mediante producto oficial con su suscripción — sin credenciales compartidas, con un coste predecible.

§ 04 · El alcance del compromiso

Qué entrega el compromiso de 90 días.

El compromiso

El compromiso es concreto: un departamento operable y visible, y una base que se extiende al siguiente. No un número de productividad genérico ni toda la empresa a la vez.

El ritmo

El ritmo real depende de cómo de ordenados estén hoy sus datos y procesos — eso lo sabremos al final del diagnóstico, y se lo diremos con franqueza.

§ 05 · Siguiente paso

Antes de empezar, una conversación.

Si esto encaja con dónde está hoy, el siguiente paso no es una propuesta de cien páginas. Nos cuenta el departamento por el que empezaría, qué tiene documentado, y le decimos, con precisión, cómo trabajaríamos y qué le dejaríamos.

Un trimestre, un departamento, una base que se ve.

Hablemos → Una conversación. Sin demo, sin ruido comercial.